El caso de Genie es uno de los más impactantes en la psicología del desarrollo y la lingüística. Desde los 20 meses hasta los 13 años, vivió en aislamiento extremo, confinada en una habitación sin interacción social ni estímulos lingüísticos. Su padre la mantenía atada y en completo silencio, lo que afectó gravemente su desarrollo físico, emocional y cognitivo. Cuando fue descubierta en 1970, Genie presentaba desnutrición severa, dificultades motoras y casi ninguna capacidad de comunicación verbal. Los investigadores trabajaron con ella para evaluar hasta qué punto podía aprender lenguaje después de tantos años de privación. Aunque logró adquirir vocabulario y ciertas habilidades comunicativas, nunca desarrolló una gramática completa, lo que reforzó la teoría del período crítico para la adquisición del lenguaje. A pesar de los esfuerzos iniciales por ayudarla, con el tiempo perdió el apoyo de los investigadores y pasó por varios hogares de acogida, donde sufrió nuevos episodi...
Comentarios
Publicar un comentario